Si hay algo que me calienta es obligar a mi empleada doméstica a hacer lo que se me cantan las pelotas.
⇓ DESCARGAR VIDEO
2 views
| REPORTAR
Si hay algo que me calienta es obligar a mi empleada doméstica a hacer lo que se me cantan las pelotas.

La putona de mi empleada doméstica está acostumbrada a tener que hacer lo que dice el patrón, o sea yo. La mina es una flor de turra que me calienta la pija como la puta madre y a mí no me da más la poronga de las ganas que termino teniendo de cogérmela mientras la veo plumerear los muebles de mi casa. Esta vuelta la sorprendí cuando terminó de tender la cama y ahí nomás la obligué a ponerse sobre ella, con el culo bien arriba, cosa de ir sacándose la bombacha de a poco mientras me iba mostrando ese orto carnoso y gigante que tiene, listo para que me lo empome hasta llenárselo de leche calentita.

Ver comentarios

Comentarios

  • EL PAJERO says:

    QUE NALGAS

  • David says:

    Pichi grande

  • The comments are closed